sábado, 28 de diciembre de 2013
Autocritica 3.0
"No se camela a nadie. Aparta las personas de su lado antes de que puedan abandonarle. Es un mecanismo de defensa. Durante 20 años ha estado solo por esa razón."
Indomable yo.
-
- Estuve pensando en lo que me dijiste el otro día sobre mi pintura. Me pasé casi toda la noche pensando, y se me ocurrió una idea, luego caí en un sueño plácido y no he vuelto a pensar en ti. ¿Sabes qué se me ocurrió?
- No.
- Que eres un crío y que en realidad no tienes ni idea de lo que hablas...
- Vaya gracias-
- Es normal, nunca has salido de Boston.
- No.
- Si te pregunto algo sobre arte me responderás con datos sobre todos los libros que se han escrito, Miguel Ángel, lo sabes todo, vida y obra, aspiraciones políticas, su amistad con el Papa, su orientación sexual, lo que haga falta... Pero tú no puedes decirme cómo huele la Capilla Sixtina, nunca has estado allí y has contemplado ese hermoso techo. No lo has visto… Si te pregunto por las mujeres supongo que me darás una lista de tus favoritas, puede que hayas echado unos cuantos polvos, pero no puedes decirme qué se siente cuando te despiertas junto a una mujer y te invade la felicidad... Eres duro. Si te pregunto por la guerra probablemente citarás algo de Shakespeare: "De nuevo en la brecha amigos míos" Pero no has estado en ninguna, nunca has sostenido a tu mejor amigo entre tus brazos esperando tu ayuda mientras exhala su último suspiro. Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable, ni te has visto reflejado en sus ojos. No has pensado que Dios ha puesto un ángel en la tierra para ti, para que te rescate de los pozos del infierno, ni qué se siente al ser su ángel y darle tu amor y darlo para siempre y pasar por todo, por el cáncer. No sabes lo que es dormir en un hospital durante 2 meses cogiendo su mano porque los médicos vieron en tus ojos el que término horario de visitas no iba contigo. No sabes lo que se significa perder a alguien, porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo. Te miro y no veo a un hombre inteligente y confiado. Veo a un chaval creído y cagado de miedo. Eres un genio, Will, eso nadie lo niega. Nadie puede comprender lo que pasa en tu interior. En cambio presumes de saberlo todo de mí porque viste un cuadro y rajaste mi puta vida de arriba a abajo. Eres huérfano, ¿verdad? ¿Crees que sé lo dura y penosa que ha sido tu vida?, cómo te sientes, ¿quién eres por haber leído Oliver Twist?, ¿un libro basta para definirte? Personalmente eso me importa una mierda porque ¿sabes qué? No puedo aprender nada de ti ni leer nada de ti en un maldito libro. Pero si quieres hablar de ti, de quién eres... Estaré fascinado, a eso me apunto, pero no quieres hacerlo, tienes miedo, te aterroriza decir lo que sientes… Tú mueves chaval.-El indomable Will Hunting.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Let you going.
No me cabe lo que llevo por dentro. Ni por fuera. Digamos que no me cabe la vida, es demasiado, como diría cualquiera, dura, o complicada. Yo prefiero asignarle el adjetivo triste. Es demasiado triste la vida. Demasiado triste las situaciones, las decisiones.
Las personas más que nada somos olores. Meras señas olfativas que intentan definir, en cierto modo, lo que venimos siendo.
Las personas más que nada somos olores. Meras señas olfativas que intentan definir, en cierto modo, lo que venimos siendo.
Si cambias de aroma, dejas de ser quien eres.
Los chicos siempre proclaman eso de que no cambiemos tanto de perfume.
Nunca he sabido decantarme por un solo aroma, nunca. Las esencias son eso, esencias, y me gustan todas, y no quiero desprenderme de ninguna.
Ahora lo entiendo; no me dejaba reconocer. No me definía. No me limitaba.
He dejado de ser quien era muchas veces, pero el caso es que siempre acabo hallandome en el mismo lugar, con los mismos sentimientos envenenados.
Vainilla. Coco. Caramelo quemado. Combustible.
He dejado de sentirme mal, para sentirme nada. Y qué es la nada; vacío. Y no hay cosa peor que el vacío que no se llena. Ese vacío que es frío que no se puede evitar poniéndote un abrigo. Ese frío que congela el alma y las cosas bonita.
He dejado de sentirme mal. Algo es algo.
Simplón.
Solo me he atrevido a apostar dos veces en la vida, y en ambas he perdido.
Perder de lo demás para ganar más de lo que eres. Si no te permites querer a nadie no permitirás volver a equivocarte. Punto final.
Perder de lo demás para ganar más de lo que eres. Si no te permites querer a nadie no permitirás volver a equivocarte. Punto final.
Si es gracioso, no le veo la gracia por ningún lado.
jueves, 19 de diciembre de 2013
¿No es cierto que se empieza la vida como un dulce niño que cree en todo lo que pasa bajo el techo de su padre? Luego llega el día de la decepción cuando uno se da cuenta de que es desgraciado y miserable y pobre y está ciego y desnudo, y con rostro de fantasma dolorido y amargado camina temblando por la pesadilla de la vida.
¿Qué se siente cuando uno se aleja de la gente y ésta retrocede en el llano hasta que se convierte en motitas que se desvanecen? Es que el mundo que nos rodea es demasiado grande, y es el adiós. Pero nos lanzamos hacia delante en busca de la próxima aventura disparatada bajo los cielos.
martes, 3 de diciembre de 2013
Luna de Plata
El dolor es una sensación desagradable que generalmente constituye una señal de alarma con respecto a la integridad del organismo. Para el Diccionario de la Lengua Española es una "sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior", pero también un "sentimiento de pena y congoja".
¿Por qué en las definiciones oficiales se tiende a centrarse más en la parte externa que la interna?
Definir es limitar.
Pero por más que escriba sobre mi melodrama, este 'dolor' no se limita, no sana, no me deja.
Vida en pena, pena en vida.
Dejaré de sentirme mal, lo prometo.
¿Por qué en las definiciones oficiales se tiende a centrarse más en la parte externa que la interna?
Definir es limitar.
Pero por más que escriba sobre mi melodrama, este 'dolor' no se limita, no sana, no me deja.
Vida en pena, pena en vida.
Dejaré de sentirme mal, lo prometo.
sábado, 30 de noviembre de 2013
No me compares.
Siempre he sido radical en mi toma de decisiones, pero es que si no cojo de los tobillos a mi realidad y la sacudo contra algún muro, no me sirve de nada, no me enseña, no aprendo.
Malditas mentiras; malditos mentirosos.
Ahora ya se que las cosas no son siempre lo que parecen. Y que algunas personas son contaminación de la vida.
Malditos mentirosos.
Dejaré de sentirme mal, lo prometo.
Malditas mentiras; malditos mentirosos.
Ahora ya se que las cosas no son siempre lo que parecen. Y que algunas personas son contaminación de la vida.
Malditos mentirosos.
Dejaré de sentirme mal, lo prometo.
viernes, 29 de noviembre de 2013
Se fue.
En eso se basa el mundo hoy en día; frases a contrarreloj que no dicen nada. ¿Qué hay peor que parlotear sin sentido? En resumidas cuentas, hemos desgastado el mundo, hemos dejado que las palabras se suiciden y con ellas los sentimientos. Ahora más que un "qué somos" es un "qué sentimos" constante; sin respuesta. Y claro, llegados a este punto, ¡malditos sentimientos suicidas!
Dejaré de sentirme mal, lo prometo.
Dejaré de sentirme mal, lo prometo.
jueves, 28 de noviembre de 2013
01:33
Manifestemos al unísono nuestro odio por todo, por todos, por mí.
Por esta asquerosa situación, por mi horrible tono de voz y por las sandeces que digo día a día.
Por esta mierda de texto.
Por esta mierda de vida.
Menos mal que nadie me lee. Es comprensible.
Por esta asquerosa situación, por mi horrible tono de voz y por las sandeces que digo día a día.
Por esta mierda de texto.
Por esta mierda de vida.
Menos mal que nadie me lee. Es comprensible.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Me gusta la luz del mundo a las siete de la mañana. Blanco-azul y gris, como el tono de una película cuando muere el protagonista.
Existen, para cada persona, una serie de palabras que puede destruirles. ¿Quien quiere balas teniendo eso?
Nadie tiene el poder de destruirme, nadie tiene mi frase.
Pero conozco a las personas por el olor. ¿Cómo voy a conocerme a mí misma si tan siquiera sé como huelo? Quiero ir a la discoteca de mi mente, acercarme a mi y decirme: 'Eh nena, quiero conocerte.'
La música de la discoteca de mi mente estaría bien.
Tal vez aguantara en una discoteca por fin.
Tal vez me caería mal a mi misma.
Tal vez tuviéramos yo y yo esa conversación que busco.
Tal vez nada de esto tenga sentido, porque son las siete de la mañana y la protagonista de mi película hasta ahora ha muerto.
Y estoy confusa. Confusa. Confusa. No es cierto, pero 'confusa' es un palabra preciosa. Confusa. Confusa. Nombre de constelación.
Existen, para cada persona, una serie de palabras que puede destruirles. ¿Quien quiere balas teniendo eso?
Nadie tiene el poder de destruirme, nadie tiene mi frase.
Pero conozco a las personas por el olor. ¿Cómo voy a conocerme a mí misma si tan siquiera sé como huelo? Quiero ir a la discoteca de mi mente, acercarme a mi y decirme: 'Eh nena, quiero conocerte.'
La música de la discoteca de mi mente estaría bien.
Tal vez aguantara en una discoteca por fin.
Tal vez me caería mal a mi misma.
Tal vez tuviéramos yo y yo esa conversación que busco.
Tal vez nada de esto tenga sentido, porque son las siete de la mañana y la protagonista de mi película hasta ahora ha muerto.
Y estoy confusa. Confusa. Confusa. No es cierto, pero 'confusa' es un palabra preciosa. Confusa. Confusa. Nombre de constelación.
Autocrítica 2.0
- Lo que quiero es que siga pensando en mi. Que me piense, que me sufra. Que yo le duela tanto como el daño que él me hizo...
- ¿Y qué conseguirás con eso? Sabes perfectamente como eres, si él lo pasa mal, tu lo pasarás peor por verlo así.
- Solo quiero que tenga que venir a pedirme perdón de lo mal que se sienta. Y que yo le perdone, para así dejarle claro que no soy como él dijo, que soy su arrepentimiento. Que me llore, que se apene por perderme, por perderse.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Hacia rutas salvajes.
+Es curioso que las cosas pasen justo en determinados momentos, quiero a esa mujer desde hace un montón de años chaval, pero tuvo un pasado muy duro. Hemos intentado abordar el tema con mucha calma, pero cuando te encontramos ayer ese tema volvió a surgir. ¿Sabes a qué me refiero?
-Creo que si
+¿Qué crees que es?
-Bueno, hay personas que creen que no merecen amor, se suelen dirigir hacia espacios vacíos e intentan cerrar las brechas del pasado.
-Creo que si
+¿Qué crees que es?
-Bueno, hay personas que creen que no merecen amor, se suelen dirigir hacia espacios vacíos e intentan cerrar las brechas del pasado.
>> Lo importante en la vida no es ser fuerte, si no… sentirse fuerte… hallarte por lo menos una vez en el estado mas primitivo del ser humano, enfrentarte solo a la piedra ciega y sorda, sin nada que te ayude, salvo las manos y la cabeza.
lunes, 11 de noviembre de 2013
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: “que calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se te hizo de noche”…Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines
Glosario científico-sentimental.
La herida.
Zona, habitualmente protegida, que se encuentra vulnerablemente expuesta.
Mil motivos originan su existencia; aunque aquellas que te provocan desde fuera, son más dañinas, que las que tú mismo te causas.
Sangran, para hacer resaltar su presencia, para que no olvides que están ahí.
Sensible a cualquier tacto o mínimo roce.
Posiblemente infectables y empeorables; origen de situaciones aún más insostenibles.
Graves según la profundidad.
Incurables en algunas ocasiones.
Irremediable la atención constante y el cuidado.
Hilo y aguja; única solución ante heridas abiertas.
Duelen y no tienen buena apariencia.
Los aceptamos como último recurso, pero lo recibimos como cuerpo extraño del cual, en cualquiera de los casos, nos queremos deshacer lo antes posible.
Asusta pensar que una aguja va a entrar y salir sin avisar en un lugar -aleatorio- afectado y dolorido de nuestro cuerpo.
Aun así ¿qué remedio? si una vez abierta la herida, esta no piensa dejar de sangrar y doler hasta que tú decidas clausurarla.
Se tapan; por si acaso deciden desaparecer o para que no puedan ser vistos.
Pero no hay otra manera; puntos.
La cicatriz.
Resultado satisfactorio en según qué momentos.
Significa que la herida está en la última fase de la recuperación.
Recordatorio constante de un pasado inolvidable.
Perpetua; imborrable.
Se difumina despacio con el paso del tiempo; tanto que hasta quizás consigas ignorar su existencia, hasta que un día cualquiera, explorándote, te la encuentras y de nuevo la recuerdas.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Las cosas que no nos dijimos.
-¿Sabes?, tiene gracia, todos encontramos buenas excusas para no permitirnos amar, por miedo a sufrir, por miedo a que un día nos abandonen. Y, sin embargo, cuánto amamos la vida, pese a saber que algún día nos abandonará.
-No digas eso...
-Deja de proyectarte en el futuro. No hay platos rotos que reparar. Sólo hay cosas que vivir, y nunca ocurre como uno había previsto. Pero lo que puedo decirte es que la vida pasa a una velocidad de vértigo. ¿Qué haces aquí conmigo en esta habitación? Vete, ve a caminar tras los pasos de tus recuerdos. Querías hacer balance, así que vete, vete corriendo. Hace veinte años estabas aquí, ve a recuperar esos años mientras aún estás a tiempo... él está en la misma ciudad que tú esta noche, ¿qué importa que lo veas o no? Respiráis el mismo aire. Sabes que está aquí, más cerca de ti de lo que lo estará nunca. Sal, párate bajo cada ventana iluminada, levanta la cabeza, pregúntate qué sientes cuando creas reconocer su silueta tras una cortina; y si piensas que es él, grita su nombre.
esa de sabor amargo.
La misma que te produce ansia de más.
El último aliento sin aire;
el humo contaminante.
La delicadeza entre mis dedos.
La necesidad en cualquier momento.
La fragilidad que descompone.
El origen de la enfermedad;
la cura a todo lo demás.
La adicción legal pero igualmente perjudicial.
La respiración sostenida;
el ardor en los pulmones,
la garganta seca.
El fuego presente que nunca quema.
El placer en pequeñas dosis.
La vida en unos minutos.
La muerte tardía.
martes, 17 de septiembre de 2013
≠
y algo de alcohol del malo.
Solo quiero algo maleable, algo que quepa en el bolsillo y con lo que poder matar el tiempo que nos toca estar aquí; yo no te pido que me enseñes a volar, nada, así que no lo enredes.
Hazlo vacío y sencillo, sin complicaciones, un vaso, dos cigarros, hola y adiós, rápido. Ya nadie contrata al señor amor, ahora son contratos temporales, menos coberturas, pero el precio a pagar en la factura del final de día es mucho más barato y ofrecen una total y completa disponibilidad, un chollo. Así que olvídate de tus largos paseos por mi espalda, no quiero romperme más huesos en causas perdidas.
No mas rayos ni truenos, ni preguntas al viento, solo rentables contratos físicos sin clausulas emocionales. Esto es la vida que hemos conseguido, la que nos han ayudado a construir.
martes, 10 de septiembre de 2013
J.J.M. "El Mundo"
" -Tú no eres interesante para mí.
Yo continué caminando a su lado, pero al modo en que un pollo sin cabeza continúa volando, o sea, muerto. Aquella frase me había roto literalmente el corazón. Un cuchillo oxidado no habría tenido efectos más devastadores. Continué andando, pues, por pura inercia hasta su casa y luego seguí hasta la mía sabiendo que ya no era necesario imaginar que iba a morir al minuto siguiente porque ya estaba muerto. Entré muerto en casa y logré alcanzar, muerto, el cuarto de baño para ocultar la trágica situación a la familia. Al mirarme en el espejo reconocí en mi rostro todos los atributos de un cadáver (...)
Estar muerto era en mi situación un consuelo, pues cómo soportar vivo, no ya aquel rechazo, sino aquella humillación. Tú no eres interesante para mí. En una de las miles de veces que repetí la frase, reconstruyendo la situación para ver si le encontraba una salida, pensé que entre el 'tú no eres interesante' y el 'para mí' había habido una pequeña pausa, una cesura, que dejaba una vía de escape. Quizá había dicho: 'Tú no eres interesante, para mí.' La coma entre el 'interesante' y el 'para' venía a significar que podía ser interesante para otros, incluso para el mundo en general. Era la primera vez que le encontraba utilidad práctica a un signo ortográfico, la primera vez que le encontraba sentido a la gramática. Quizá al colocar esa coma perpetré un acto fundacional, quizá me hice escritor en ese instante. Tal vez descubrimos la escritura en el mismo acto de fallecer.
Y bien, ¿podía salir del cuarto de baño e incorporarme a la vida familiar confesando que me había muerto (de amor)? Era evidente que no, de modo que tenía que fingir que continuaba vivo, ya veríamos durante cuánto tiempo. Si llevaba meses ocultando mi condición de espía, ¿por qué no ocultar ahora mi condición de finado? Por unas cosas o por otras, nunca pertenecía al mundo en el que me hallaba. "
Yo continué caminando a su lado, pero al modo en que un pollo sin cabeza continúa volando, o sea, muerto. Aquella frase me había roto literalmente el corazón. Un cuchillo oxidado no habría tenido efectos más devastadores. Continué andando, pues, por pura inercia hasta su casa y luego seguí hasta la mía sabiendo que ya no era necesario imaginar que iba a morir al minuto siguiente porque ya estaba muerto. Entré muerto en casa y logré alcanzar, muerto, el cuarto de baño para ocultar la trágica situación a la familia. Al mirarme en el espejo reconocí en mi rostro todos los atributos de un cadáver (...)
Estar muerto era en mi situación un consuelo, pues cómo soportar vivo, no ya aquel rechazo, sino aquella humillación. Tú no eres interesante para mí. En una de las miles de veces que repetí la frase, reconstruyendo la situación para ver si le encontraba una salida, pensé que entre el 'tú no eres interesante' y el 'para mí' había habido una pequeña pausa, una cesura, que dejaba una vía de escape. Quizá había dicho: 'Tú no eres interesante, para mí.' La coma entre el 'interesante' y el 'para' venía a significar que podía ser interesante para otros, incluso para el mundo en general. Era la primera vez que le encontraba utilidad práctica a un signo ortográfico, la primera vez que le encontraba sentido a la gramática. Quizá al colocar esa coma perpetré un acto fundacional, quizá me hice escritor en ese instante. Tal vez descubrimos la escritura en el mismo acto de fallecer.
Y bien, ¿podía salir del cuarto de baño e incorporarme a la vida familiar confesando que me había muerto (de amor)? Era evidente que no, de modo que tenía que fingir que continuaba vivo, ya veríamos durante cuánto tiempo. Si llevaba meses ocultando mi condición de espía, ¿por qué no ocultar ahora mi condición de finado? Por unas cosas o por otras, nunca pertenecía al mundo en el que me hallaba. "
domingo, 1 de septiembre de 2013
Contigo la filosofía, como el tiempo,
es una forma más de literatura.
Tus palabras al más puro estilo francés,
hablan de matarme, pero haces
que me acaricien el corazón
como si las tildes no fueran balas.
Y yo me dejo.
Me llamaste 'bruja'
y aun no sabías que era capaz
de hacerte levitar sólo con mirarte.
Pero no es magia,
la magia pasa cuando tus tildes
se posan sobre mis vocales equivocadas.
Entonces ocurre.
Nos convertimos en una falta de ortografía,
Entonces ocurre.
Nos convertimos en una falta de ortografía,
pero hacemos que las palabras suenen como queremos.
Que no nos escribimos como
nos explicaron en el colegio.
Lo hacemos como adultos desnudos
con más tinta que sangre.
Haciendo equilibrios en la balanza
poesía-hechos.
Y qué peligrosas las piedras,
cuando escondes la mano bajo mi falda.
Qué peligrosa la guerra
si nos camuflamos con metáforas.
Qué miedo pensar,
que la curva más bonita en la que te fijes
sea la que forman las estrofas.
Qué miedo perderte,
enamorado de una métrica
que no compongan mis centímetros.
Que nuestra cama se convierta
en una antología titulada "pasen y lean"
sólo puede pasar si la poesía se hace mentira.
Yo no quiero un escaparate de versos,
nos quiero a nosotros vestidos de poema.
Para que cuando el viento arrastre cada palabra
sigamos siendo.
Eres, luego existo.
Existo, luego te pienso.
martes, 27 de agosto de 2013
ŸŸ
Desde este rincón de pensar vacío en el que sigues habitando mirando de frente, relato con el 60% de mi cuerpo tu frialdad.
Vuelvo a pensar, como una lanzadora de cuchillos torpe, en la ausencia.
Y cierro los ojos.
Desde que codificaste el futuro, mi película favorita es cerrar los ojos. Y rebobinarte.
Me siento como un Bong que hace el sonido justo al golpe que recibe y me siento el golpe cuando no me recibes tú.
De pequeña intentaba escribir con gomas de borrar. Y has tenido que abandonar el juego para que entienda por qué.
Cuidado con que te rompan las ilusiones, que cortan. Y luego tienes que andar en manga larga en invierno, aunque sea junio.
Tropiezo con tu ropa cientos de veces al día, ¿cuántas veces tengo que caer de cabeza para olvidarlo todo?
Si rozo mis manos, rozo tu culo. Si rozo mi pelo, rozo tus manos. El olvido debe estar bajo la cama tapándose la boca mientras se ríe de mí.
Siempre quise vivir sola o contigo, pero vivo con miedo. Y en mi búsqueda de compañía, sólo la tristeza, la rabia o el rencor estuvieron dispuestos a instalarse.
No levanto cabeza porque no quiero ver más allá de lo que te he visto. Vernos para creer y creer para vernos.
Aun sin vernos.
Querer morirse es como ya estarlo, pero sin que me mandes flores y en una tumba abierta al público donde te puedo ver sonreír.
Si tan mal lo hice, alguna vez creo recordar que lo hicimos y nos quedó precioso.
Que me corten la puta cabeza
pero que me dejes de doler
aunque no me dejes
aunque vuelvas a hacerlo
Te conozco como si te hubiese matado a la tercera.
Va la vencida y rompe llorar.
Me siento tan poca persona a tu lado, que envidio cada cosa que rozas con los dedos.
-Las tazas de tu estantería, el volante de tu coche, los grifos de tu baño, el pomo de tu puerta, tu pelo... -
Todo eso que es tuyo y que ya nunca será nuestro.
No tengo el corazón roto, lo tengo desordenado.
Cuando una pieza se rompe: se pega. En lugar de acariciarla, y creo que alguien colocó mis piezas en sitios opuestos.
Mi vida es un hospital lleno de gente que morirá de algo peor antes que yo, en el que yo no encuentro consuelo al dolor por esta parte.
Ni por la tuya.
La tristeza es ver amanecer todos los días en el sitio más bello del mundo, completamente sola.
La ansiedad es lo mismo, pero completamente sin ti.
Sólo espero
aunque ya no espero
no haber sido un amar del montón
Me he quedado quieta y húmeda.
Estoy hecha un cuadro
en un museo
en una habitación
abandonado a la atenta mirada de muchos
que no entienden el arte de los escombros
Nunca puse una tilde sobre ti, pero sí todo mi acento. Mi acento que es de todo menos mío. Esa voz que es hasta luego. Ese luego que es Adiós.
Te quiero como a lo que siempre he tenido
porque me lo has dado
Y te deseo como el último día
también suerte,
aunque no me necesitas.
Vuelvo a pensar, como una lanzadora de cuchillos torpe, en la ausencia.
Y cierro los ojos.
Desde que codificaste el futuro, mi película favorita es cerrar los ojos. Y rebobinarte.
Me siento como un Bong que hace el sonido justo al golpe que recibe y me siento el golpe cuando no me recibes tú.
De pequeña intentaba escribir con gomas de borrar. Y has tenido que abandonar el juego para que entienda por qué.
Cuidado con que te rompan las ilusiones, que cortan. Y luego tienes que andar en manga larga en invierno, aunque sea junio.
Tropiezo con tu ropa cientos de veces al día, ¿cuántas veces tengo que caer de cabeza para olvidarlo todo?
Si rozo mis manos, rozo tu culo. Si rozo mi pelo, rozo tus manos. El olvido debe estar bajo la cama tapándose la boca mientras se ríe de mí.
Siempre quise vivir sola o contigo, pero vivo con miedo. Y en mi búsqueda de compañía, sólo la tristeza, la rabia o el rencor estuvieron dispuestos a instalarse.
No levanto cabeza porque no quiero ver más allá de lo que te he visto. Vernos para creer y creer para vernos.
Aun sin vernos.
Querer morirse es como ya estarlo, pero sin que me mandes flores y en una tumba abierta al público donde te puedo ver sonreír.
Si tan mal lo hice, alguna vez creo recordar que lo hicimos y nos quedó precioso.
Que me corten la puta cabeza
pero que me dejes de doler
aunque no me dejes
aunque vuelvas a hacerlo
Te conozco como si te hubiese matado a la tercera.
Va la vencida y rompe llorar.
Me siento tan poca persona a tu lado, que envidio cada cosa que rozas con los dedos.
-Las tazas de tu estantería, el volante de tu coche, los grifos de tu baño, el pomo de tu puerta, tu pelo... -
Todo eso que es tuyo y que ya nunca será nuestro.
No tengo el corazón roto, lo tengo desordenado.
Cuando una pieza se rompe: se pega. En lugar de acariciarla, y creo que alguien colocó mis piezas en sitios opuestos.
Mi vida es un hospital lleno de gente que morirá de algo peor antes que yo, en el que yo no encuentro consuelo al dolor por esta parte.
Ni por la tuya.
La tristeza es ver amanecer todos los días en el sitio más bello del mundo, completamente sola.
La ansiedad es lo mismo, pero completamente sin ti.
Sólo espero
aunque ya no espero
no haber sido un amar del montón
Me he quedado quieta y húmeda.
Estoy hecha un cuadro
en un museo
en una habitación
abandonado a la atenta mirada de muchos
que no entienden el arte de los escombros
Nunca puse una tilde sobre ti, pero sí todo mi acento. Mi acento que es de todo menos mío. Esa voz que es hasta luego. Ese luego que es Adiós.
Te quiero como a lo que siempre he tenido
porque me lo has dado
Y te deseo como el último día
también suerte,
aunque no me necesitas.
viernes, 23 de agosto de 2013
•••
Hoy es el día de los sueños, y yo estoy insonorizada, completamente etilizada, "dipsómana perdida" me grita la señora que está sentada en el banco con el collar de perlas. Aplausos, risas, felicidad; yo no sé si reír, pegarme un tiro o simplemente prender fuego a todo... quizás un cambio de look, cortarme el pelo, raparme la cabeza, ver si así los sueños se abalanzan suicidas lejos de mi cabeza, si me dejan a solas con mi tormento, si dejan de joderme todas las noches, si de una vez dejan a la almohada hacer su trabajo, y consigo descansar.
Me aíslo, me omito, me encanto así y asá, loca, enajenada mental, completamente sinsetido y sinsalida y sincerebro y sinfuturo y sinrazon. Hoy descanso en paz, hoy sueño en un mundo a mi medida, sueño sueños y formas a mi alcance, disfruto con mi realidad, escucho mi música, canto mis propias letras, desdibujo andares ya andados por mis pasos en estos años, lanzo la primera piedra contra el cristal, escupo a esa de ahí, que está ya tan lejos de la mano del tiempo que no soy capaz a reconocer bajo el mismo nombre por el que la gente llama a lo que se supone que yo represento.
Me aíslo, me omito, me encanto así y asá, loca, enajenada mental, completamente sinsetido y sinsalida y sincerebro y sinfuturo y sinrazon. Hoy descanso en paz, hoy sueño en un mundo a mi medida, sueño sueños y formas a mi alcance, disfruto con mi realidad, escucho mi música, canto mis propias letras, desdibujo andares ya andados por mis pasos en estos años, lanzo la primera piedra contra el cristal, escupo a esa de ahí, que está ya tan lejos de la mano del tiempo que no soy capaz a reconocer bajo el mismo nombre por el que la gente llama a lo que se supone que yo represento.
Salvando a Francesca.
Reflexiona un instante.
-De acuerdo.- Pone cara de estar resolviendo un problema de álgebra-. 'Sencillo' fue romper con mi novia. Pensaba que sería mucho más complicado, pero no fue así. Ojalá lo hubiera echo antes, pero había un millón de razones, razones lógicas, para salir con ella. Teníamos una relación 'agradable'. Ni dramática, ni emocional, sin altibajos y sin comparar a alguien que te vuelve loco con material de oficina. Sencillamente era agradable. Yo la miraba y pensaba: agradable. Tiene un cuerpo agradable, una cara agradable y el sexo será agradable..
- Will- lo interrumpo-. ¿Crees que necesito oír la parte 'el sexo será agradable'? Anoche tuve una leve crisis nerviosa y no es que me estés alegrando el día.
- Pues sí, me parece necesario, porque romper con ella fue muy fácil, y romper contigo sería... no quiero ni imaginarlo.
-Ni si quiera hemos empezado a salir juntos y ya estás pensando en romper...
-Es lo que hay. Cuando pienso en ti, pienso en el futuro. Pienso: "Ya está. Es ella". Y se supone que a mi edad no debería estar pensando en eso. Yo no te miro y pienso: "Qué guapa". Lo que pienso cuando te miro es: "Madre mía, la abrazaría y no la soltaría nunca. Pienso en sexo aquí y ahora". [...]
- ¿Entiendes lo que digo?- me pregunta.
- Por extraño que parezca, sí.
- El año pasado. en la jornada de reflexión, tuvimos que escribir una redacción sobre cuales eran nuestros cimientos y sobre si creíamos que eran lo bastante sólidos como para aventurarnos en territorio desconocido. Y yo pensé: 'Joder, no. ¿Irme al extranjero para regresar y que todo mi mundo aquí haya acabado? De ninguna manera'. Ni si quiera sabía quien era yo aquí, así que mucho menos iba a saber quién era en otra parte.
Pero este año tuvimos que preparar una nueva lista y me lancé. El Sebastian, ser delegado, un chico del coro, un jugador de fútbol fracasado o cualquier otra cosa relacionada con la escuela son opciones con las que ya no podré contar el próximo año. Y eso me asustó, porque hizo que me preguntara, qué soy yo si ya no puedo ser ninguna de esas cosas. Sin embargo, me aferré a tres verdades. La primera es que mi familia me quiere. Es un amor incondicional y lo sé por cómo han lidiado con asuntos de las vidas de mis hermanos mayores en los que no creen, pero aun así los apoyan. La segunda es que soy bueno construyendo cosas. Y la tercera es lo que siento por ti, pero, sobre todo, cómo me siento a causa de ti.
A veces me miras y es como si desmoronaras mi fachada y sólo quedara lo que hay en mi interior, y creo que me gusta lo que veo. Alguien capaz de fracasar. Alguien sin ningún autocontrol. Alguien que dice bobadas como "es complicado". Me gusta esa parte de mi, ¿sabes? Me gusta saber que no puedo controlarte ni controlar lo que siento por ti y que eso no me asusta.
- Me encanta cuando te dejas llevar.
Will continúa imparable.
- Pero a veces me asusto. Pienso que todo podría cambiar y no sé si encajaré cuando regrese, después de haberme pasado la vida encajando. Y me pregunto qué pasará si al idiota de Mackee o al psicópata de Hailler les crece un cerebro y empiezas a sentirte atraída por ellos, si es que eso no ha pasado ya.
- Aunque te quedes, todo puede cambiar -le digo-. Todo lo relacionado con no encajar. Pero, desde luego, no la parte en que pueda sentirme atraída por Thomas o Jimmy.
Me besa con ternura y se me queda mirando fijamente.
Me da vergüenza, porque me mira con mucha intensidad.
- ¿Qué miras? -le pregunto.
- ¿Por qué? Te miro a ti, señorita.
Madre mía. Está citando una escena romántica de El último mohicano.
- Pensaba que sólo te gustaban las escenas de matanzas -comento con una sonrisa.
- La he vuelto a ver. Aunque seguramente tú no soportas la escena en la que destripa a ese tipo.
- ¡Claro que la soporto!
Nos reímos.
- Menos mal que existe el correo electrónico ¿no? -apunta-. Si lo piensas, nada queda tan lejos.
Niego con la cabeza.
- Escríbeme cartas, Will. Escríbeme largas cartas.
Estoy triste. Al margen de sus explicaciones, sigo estando triste y lo único que me apetece es llorar porque lo estoy perdiendo justo cuando acabo de encontrarlo.
- Si te pidiera que te quedaras ¿lo harías? -le pregunto después, de pie junto al coche.
- Quizás sí, pero no creo que me lo pidieras. Aun así, juro por Dios que me subiré a bordo del primer avión de vuelta si necesitas que te rescate de algo...
Niego otra vez con la cabeza.
- Ve y sacude tus cimientos, Will. Creo que ha llegado la hora de que me salve yo solita.
-De acuerdo.- Pone cara de estar resolviendo un problema de álgebra-. 'Sencillo' fue romper con mi novia. Pensaba que sería mucho más complicado, pero no fue así. Ojalá lo hubiera echo antes, pero había un millón de razones, razones lógicas, para salir con ella. Teníamos una relación 'agradable'. Ni dramática, ni emocional, sin altibajos y sin comparar a alguien que te vuelve loco con material de oficina. Sencillamente era agradable. Yo la miraba y pensaba: agradable. Tiene un cuerpo agradable, una cara agradable y el sexo será agradable..
- Will- lo interrumpo-. ¿Crees que necesito oír la parte 'el sexo será agradable'? Anoche tuve una leve crisis nerviosa y no es que me estés alegrando el día.
- Pues sí, me parece necesario, porque romper con ella fue muy fácil, y romper contigo sería... no quiero ni imaginarlo.
-Ni si quiera hemos empezado a salir juntos y ya estás pensando en romper...
-Es lo que hay. Cuando pienso en ti, pienso en el futuro. Pienso: "Ya está. Es ella". Y se supone que a mi edad no debería estar pensando en eso. Yo no te miro y pienso: "Qué guapa". Lo que pienso cuando te miro es: "Madre mía, la abrazaría y no la soltaría nunca. Pienso en sexo aquí y ahora". [...]
- ¿Entiendes lo que digo?- me pregunta.
- Por extraño que parezca, sí.
- El año pasado. en la jornada de reflexión, tuvimos que escribir una redacción sobre cuales eran nuestros cimientos y sobre si creíamos que eran lo bastante sólidos como para aventurarnos en territorio desconocido. Y yo pensé: 'Joder, no. ¿Irme al extranjero para regresar y que todo mi mundo aquí haya acabado? De ninguna manera'. Ni si quiera sabía quien era yo aquí, así que mucho menos iba a saber quién era en otra parte.
Pero este año tuvimos que preparar una nueva lista y me lancé. El Sebastian, ser delegado, un chico del coro, un jugador de fútbol fracasado o cualquier otra cosa relacionada con la escuela son opciones con las que ya no podré contar el próximo año. Y eso me asustó, porque hizo que me preguntara, qué soy yo si ya no puedo ser ninguna de esas cosas. Sin embargo, me aferré a tres verdades. La primera es que mi familia me quiere. Es un amor incondicional y lo sé por cómo han lidiado con asuntos de las vidas de mis hermanos mayores en los que no creen, pero aun así los apoyan. La segunda es que soy bueno construyendo cosas. Y la tercera es lo que siento por ti, pero, sobre todo, cómo me siento a causa de ti.
A veces me miras y es como si desmoronaras mi fachada y sólo quedara lo que hay en mi interior, y creo que me gusta lo que veo. Alguien capaz de fracasar. Alguien sin ningún autocontrol. Alguien que dice bobadas como "es complicado". Me gusta esa parte de mi, ¿sabes? Me gusta saber que no puedo controlarte ni controlar lo que siento por ti y que eso no me asusta.
- Me encanta cuando te dejas llevar.
Will continúa imparable.
- Pero a veces me asusto. Pienso que todo podría cambiar y no sé si encajaré cuando regrese, después de haberme pasado la vida encajando. Y me pregunto qué pasará si al idiota de Mackee o al psicópata de Hailler les crece un cerebro y empiezas a sentirte atraída por ellos, si es que eso no ha pasado ya.
- Aunque te quedes, todo puede cambiar -le digo-. Todo lo relacionado con no encajar. Pero, desde luego, no la parte en que pueda sentirme atraída por Thomas o Jimmy.
Me besa con ternura y se me queda mirando fijamente.
Me da vergüenza, porque me mira con mucha intensidad.
- ¿Qué miras? -le pregunto.
- ¿Por qué? Te miro a ti, señorita.
Madre mía. Está citando una escena romántica de El último mohicano.
- Pensaba que sólo te gustaban las escenas de matanzas -comento con una sonrisa.
- La he vuelto a ver. Aunque seguramente tú no soportas la escena en la que destripa a ese tipo.
- ¡Claro que la soporto!
Nos reímos.
- Menos mal que existe el correo electrónico ¿no? -apunta-. Si lo piensas, nada queda tan lejos.
Niego con la cabeza.
- Escríbeme cartas, Will. Escríbeme largas cartas.
Estoy triste. Al margen de sus explicaciones, sigo estando triste y lo único que me apetece es llorar porque lo estoy perdiendo justo cuando acabo de encontrarlo.
- Si te pidiera que te quedaras ¿lo harías? -le pregunto después, de pie junto al coche.
- Quizás sí, pero no creo que me lo pidieras. Aun así, juro por Dios que me subiré a bordo del primer avión de vuelta si necesitas que te rescate de algo...
Niego otra vez con la cabeza.
- Ve y sacude tus cimientos, Will. Creo que ha llegado la hora de que me salve yo solita.
jueves, 22 de agosto de 2013
maite zaitut
Era una especie de enfermedad triste, de tristeza enferma, en la que llega un momento en que ya no puedes sentirte peor. Creo que sabes lo que quiero decir. Creo que todo el mundo siente eso de vez en cuando. Pero yo lo he sentido muy a menudo, demasiado a menudo.
— Charles Bukowski
I miss u.
"I've always been who hurts everybody, the one who appears by the hand of the pain in all the parties. But now, you are here, you stay here by my side, waiting something that i still don't know what could be. I guess i should say i'm a lucky man, but this is not true, because.. because... I remember how they said: "you're a selfish man, and you will never be able to love anybody or anything"
domingo, 18 de agosto de 2013
¶
Supongo que la cuestión es que me niego a aceptar la realidad. Mi realidad. Me niego a ver que realmente estoy un poco sola y despeinada, que ya ni me gustan las mismas cosas que amaba hace un mes y que lo cierto es que pienso muy a menudo que debería mandar mis ganas de hacer el amor de vacaciones. No sé, quizá a Barcelona o a Cancún. A algún lugar de esos que tienen mágia sin ser películas Disney, ¿Sabéis a qué me refiero? Pero nunca lo hago. Es como si me escondiese, pasando siempre por el pasillo de los productos de limpieza, sabiendo que es el menos transitado del supermercado y que ahí siempre huele a limpio; no como en mi alma. Luego compro cruasanes rellenos de chocolate y me los como de vuelta a casa, pensando que 'ojos que no ven, calorías que no existen' y así con todo. Y así contigo.
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