lunes, 26 de septiembre de 2016

Acabo de darme cuenta de que ya no rondas por mis pensamientos. No se cómo, ni cuándo has dejado de ser el sonido chirriante en mi mente, ese que molesta al principio pero que después te acostumbras, soportable, hasta te parece agradable. Pero ya no está ni estás, ni tizas sobre pizarra, ni muelles de colchones viejos.

Sin ton ni son has dejado de revolotear por mis entrañas y qué gusto es darse cuenta de que vuelves a ser libre, que no dependes sentimentalmente del cariño de nadie, que ni se muere por amor, ni se vive en desgracia eternamente.

Te has largado, por segunda vez; y esta vez hasta me río de tu huida.



-¿Por qué decides terminarnos? ¿Acaso no te han bastado todos los besos? 

Ya sé que tienes miedo,
Es normal
O no
Ya sé que te abruma tanta atención.
Sé que quieres pero no quieres porque quieres sin querer y casi ni sabes lo que quieres porque te pierdes sin razón.
Y qué pasa si te quieren y tú sientes que prefieres que no quieran.
Y casi llegas a todo sin pensarlo y tentando a la dicha has rozado mis espinas y cómo es eso que el charco encarnado lleva mi nombre. 
Explícamelo.


"Dos personas olvidándose solo están queriéndose de otra manera. El olvido llega con la soledad, cuando uno es solo uno y no hay hueco para otro."

viernes, 2 de septiembre de 2016

Vuelve a llegar la hora..
y que amargura; nudo de desazón en la garganta y casi con el alma derretida entre los párpados.
Vuelven las despedidas y yo como gota de agua en el desierto, sin querer evaporarme. Casi quiero hasta patalear.

Se que soy ácida hasta doler, rodaja de lima en labios agrietados. Agua de mar en las pestañas.
La misma en pretérito pluscuamperfecto y ni rabiando cambio y mira que es gerundio.

Fidedigna si quiero, y puedo, y me dejan. Nada de medias tonalidades mas que en el crepúsculo. 
Soy lo que nadie espera encontrar. Lo bonito de los amaneceres y la tristeza de los atardeceres de domingo. Casi me he estancado en esos puntos del día últimamente 

Pero nada de eso me quita esta congoja de las manos.
Un remedio de esos caseros marchando por favor.

Vuelve mi auto-catarsis, no me calma el psique.


Vuelvo de nuevo a mi vórtice.

martes, 30 de agosto de 2016

Cafeína Sentimental

¿Hola? Cafeína Sentimental



Odio tener que volver. Es como caer de nuevo en un agujero lleno de desidia sin fuerzas ni ganas de
volver a escalar hacia 'la luz'.

Mi historia es bastante triste, bastante 'Allen'... Veréis, es que me enamoré, me desenamoré, me volví a enamorar, lo dejé todo y ahora no sé qué hacer ni dónde meter la cabeza; ahora es cuando tengo miedo y no quiero volver a escalar y llenarme las uñas con el barro de las paredes.

Me he quedado como dos horas mirándome al espejo antes de sentarme a 'volver'. En estos casi cuatro años he crecido varias hostias a nivel emocional—a ver si me entendéis: me sigue haciendo falta un psicólogo cada X tiempo y la ansiedad está en su punto más tierno y voraz, pero he aprendido
a usar el alcohol y he descubierto que los lorazepames son unos amigos a los que les gusta escuchar y te dan consejos que sí aplicarían a su propia vida—, físicamente, ¡Qué os voy a contar! Me he convertido en una mujer bastante atractiva, con un poco de celulitis pero bah, en resumidas cuentas tengo un cuerpo que no merece el monstruo que vive en él. La hija de la bella y la bestia, vamos. Lo mejorcito de cada casa...

A lo importante: ¿Qué es importante? Cuando era pequeña mis padres me decían que lo importante es la familia, hacerse mayor, aprender a pagar facturas y formar tu propia familia. Dentro de ese orden—que he tenido como religión hasta hace poco—la vida me ha hecho dar vueltas de campana hasta llegar a la verdad: bendito bautizo de idiotas.

En primer lugar, lo de la importancia familiar se me fue al garete porque en cuanto me largué de casa mi padre decidió irse también y el concepto de 'cuidar' se transformó lentamente en 'mandar a la mierda todo lo que molesta'. Digamos que no sé a qué se referían. Joder, lo siento. Va a sonar fatal pero es que a mí nunca me han cuidado; he pasado mi infancia entre casas y otras casas de abuelas, conocidos, amigos..., parte de la adolescencia tirada en los bordillos de mi barrio y la otra parte encerrada en mi habitación drogada de medicación hasta las cejas. Ahora vivo con un escritor tan maravilloso como obsesionado con el pasado y durante estos tres años que llevo fuera de casa mi madre no me ha llamado ni una sola vez, mi padre dos y para pedirme dinero y así está el patio. La familia es lo primero. En desaparecer cuando la vida se complica.

Lo de hacerse mayor, ya véis... Lo he llevado bien. Creo. Me he gastado lo poco que tenía en estudiar, lo cual no me ha servido para nada y, además, trabajo en algo que odio. Vamos, creo que soy un adulto en todo su esplendor de decepciones: hacienda me ha robado, me han engañado y decepcionado, han surgido mis traumas de la infancia, me medico, follo de vez en cuando, soy una artista frustrada como un jarrón que se creía jardín hasta que vio que las flores comenzaron a pudrirse en su agua... El ser feliz no existe. Ni como verbo ni como individuo. Todo son anuncios de TV para vendernos una moto que pronto nos obligarán a volver a comprar, más cara y con intereses.

En el tercer puesto: las facturas. Tooodas pagaditas. En unos días, por cierto, me toca ingresarle el alquiler a la casera, la cual se está pagando la hipoteca de su tercera o cuarta casa con el sudor de mi frente. Y estoy segura que no me devolverá la fianza porque su casa, en la que vivo, se cae a trozos. ¡Reto superado! Hasta aquí todo bien, ya véis. Si es que si no fuera por estas mierdas que tengo en la cabeza sería un paisano-vegetal correcto, con sus cosillas, pero correcto... Ay, el arte nos destruye...

Por último, que no menos importante, estaba lo de 'formar mi propia familia'. Si os digo la verdad, desde muy temprana edad, de todas esas cosas de la lista, ésta era la que más ilusión me hacía. Ya sabéis: tener un hogar, un hombre que me ame incondicionalmente, un perro, mi gato, hijos...

JAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAAJJAJAJAJA. 

Antes de emanciparme me enteré de que no podía ser madre. En ese momento fui condenada a oír incontables veces eso de '¡Bah! Cuántas veces se equivocan los médicos...', '¡Por favor! ¡Con lo joven que eres!', 'Es todo psicológico.', '¡Mejor para ti, oye, no sabes lo que te ahorras!'... A todas esas personas que me dieron estos 'ánimos': que os den por el orto y que os duela tanto como a mí el alma el día que me dieron la noticia. Los médicos se equivocan, claro que sí, son humanos, pero el cuerpo no. La naturaleza es un reloj de arena que conoce con nombre y apellido cada uno de los granos que caen por segundo.

En mí no hay vida. Y después de maldecirme mucho he llegado a la conclusión de que es mejor así. ¿Qué de bueno puedo ofrecerle yo a un pequeño humano? ¿Qué puede salir de mí? Pues eso, nada bueno. Como bien decía mi madre: soy un ser asquerosamente egoísta y de corazón os digo que toda esta montaña de mierda que tengo en mi cabeza es TODA MÍA y no pienso darla como herencia a ningún pequeño e inocente ser que salga de mi vagina. Pobrecico, él/ella no tendría la culpa de nada.

En fin, amigos, la vida no es fácil. Nada fácil. Por eso vuelvo a lo único que me salvaba de volverme loca o acabar con todo de una vez. Las palabras son más sanas que las cuchillas, creedme, he probado las dos.

miércoles, 10 de agosto de 2016

AZUL NO

Ella me llamó desde lejos,
"nunca podía discutir contigo",
me dijo,
"siempre te ibas.
mi esposo no es así,
se me pega como cola-loca.
y me golpea".
"nunca creí en las discusiones",
dije, "no hay nada que discutir".
"estás equivocado", dijo ella, "deberías
tratar de comunicarte".
"comunicar es una palabra abusada, como
amor", le dije.
"¿pero no creés que dos personas pueden
amar?", preguntó.
"no si tratan de comunicarse",
le contesté.
"estás hablando como un cabrón",
dijo ella.
"estamos discutiendo",
dije.
"no", dijo ella, "estamos tratando de
comunicarnos".
"me tengo que ir", dije.
colgué y descolgué el teléfono.
me quedé mirándolo.
lo que ellas no entendían era que
a veces no hay nada que salvar
excepto la reivindicación personal del
propio punto de vista
y que eso era lo que iba a causar
ese flash blanco y cegador
uno de estos días.
Charles Bukowski.

miércoles, 27 de julio de 2016

Me he levantado pensando en ti, en nuestras aventuras de cuando éramos pequeñas y en nuestras batallas ahora que no somos tan pequeñas.

Me he levantado echando de menos nuestros juegos de niñas, nuestros secretos y los chantajes que conllevaban para no contarlos. Que bonitos tiempos.

Me he levantado queriendo que sepas que eres mi mitad, que yo no seria lo que soy hoy mismo si no fuese por ti, que no necesito más si estas tú apoyándome en lo que hago, que no necesito mas consuelo que el tuyo.

Me he levantado este 27 del 7 con deseos de amor, de apoyo incondicional, con ganas de que cumplamos nuestros sueños mano a mano como hemos hecho hasta ahora.

Mi niña, me he levantado con 23 te quieros que no me cabían en la habitación y aquí los tienes: te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero te quiero.. bueno, uno de más por si se te olvida en algún momento alguno.

Mi vida, ojalá la felicidad te acompañe siempre, yo lo haré, pase lo que pase, uña y carne, tenlo siempre en cuenta. En este día estamos quienes te merecemos, quienes valoramos lo increíble que eres, quienes vemos todo lo bueno que traes a nuestras vidas, gracias por ser como eres y por no faltarme nunca.


Felices 23 veranitos mi todo.

martes, 26 de abril de 2016

Ya lo entendí, que no eres para mi


Nunca me sentí tan solo como cuando ayer de pronto lo entendí mientras callaba, la vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí 

domingo, 17 de abril de 2016


Acabo de verle las manías al viento. Se ha cruzado justo entre tus palabras y tus miedo, ahí en medio. Y ya lo he captado; mi caos no podría ser tu punto de apoyo, y lo entiendo.
Ya tienes puntos cardinales, los he visto de lejos y parecen casi inequívocos, con un halo de perfección áurea y destellos de ojos claros. 
Qué mentirosa la duda que te ha hecho mirar a mi lado y me ha dado incertidumbre y al final lo entiendo, de verdad; 

¿Quien quiere vorágine pudiendo tener escampada?
Tontas ilusiones, tonta de mi.

Sus movimientos son casi la culminación de todo lo que puede ser la excelencia. Hasta su letra es mas legible y ordenada que la mía. Ni un punto de sutura en las verdades. 
Y lo entiendo, de verdad, lo entiendo.
Yo tan descolgada de la vida, tan cerca de la nada, tan ojos azabache; la apoptosis sentimental personificada con cicatrices por doquier.
He entendido tu silencio y he captado la analogía de tus decisiones; qué simple todo cuando nos empapamos de realidad.



Por cierto, te han llorado hasta los domingos.