miércoles, 31 de julio de 2013
(bis)
Sigo tirada en el mismo suelo de siempre, moribunda.
Gritándole al cielo. Pidiendo, por favor, unas migajas.
Sigo igual, hundiéndome en el mismo sitio, bajo la misma luz.
Hoy todo duele, incluidos los golpes de suerte.
Sigo sobreviviendo a base de un segundo que se obstina en excederse del tiempo de duración preestablecido.
Y respirando de la misma forma, o robando el aire a los demás como tiempo atrás, o adelante, no me acuerdo, no se si alguna vez lo he recordado. Crujiendo.
Sigo sin sentido.
Sigo olvidada.
Sigo loca.
Sigo oscura.
Sigo buscando, sin encontrar la manera de buscarme, me distraigo demorándome en los segundos, segundos, segundos... Segundos que ya he vaciado antes, que he descomprimido y estirado, retorcido, desconjugado y estropeado. Estoy seca, vacía y, no me importa.
Sigo aquí. Espero, y de vez en cuando grito, y de cuanto en cuanto agonizo. Quiero dejarlo, parar, una tregua.
martes, 23 de julio de 2013
lunes, 22 de julio de 2013
Autocrítica.
Me lo echó en cara como un escupitajo:
A ti no te va a querer nadie, porque te gusta estar triste. No haces otra mierda que escribir y eso es lo único que te mantiene con vida. Eres un cuerpo bonito cuyo corazón no quiere que lo quieran. No sabes aplicarte ninguno de los putos consejos que vas regalando por ahí y así estás, perdida y orgullosa de ello. No estás sola, eres sola; y siempre prefieres un par de jodidos poemas a un collar. Tengo que admitir que el sexo era bueno, pero no me merece la pena para tener que pagarte con palabras el precio que pides por tu alma. Incluso a veces pensaría que tienes algún que otro pedazo de ti olvidado en la mano de algún hombre que una vez te olvidó. Reconstrúyete ¿quieres? hazte mujer. Y cuando dejes de creer en los cuentos de hadas, me llamas; no pienso ser ese héroe que buscas. Yo solo quería quererte pero no ha sido suficiente. Ojalá un día encuentres alguien dispuesto a ser todo lo que yo no he sabido ser.
Ojalá.
Ojalá.
;;
Creía que lo entendía, que podía asimilarlo, pero no. No del todo, solo el borrón que dejaba, el rastro de ansiedad contenida y semipreciosa que dejaba. No supe ver que a veces sería más que el todo, que esa totalidad era una idea más bien lujosa, porque son las mitades las que te parten por la mitad. No lo sabía, no conozco los pequeños detalles, los escabrosos detalles sobre ti y los escabrosos detalles sobre mí.
domingo, 21 de julio de 2013
¿Qué debería de inquietarme más, el miedo a sentir como aquella vez sentí -sentir hasta matar, matarme hasta morir-
o el miedo a no sentir jamás como aquella vez viví?
¿Qué debería de evitar, querer hasta pecar como aquella vez pequé -pecar hasta herir, herirme hasta sufrir-
o querer así sin más?
¿Qué debería arriesgar, dejarlo todo a improvisar -que lo puedan destrozar, destrozarme hasta gritar-
o arriesgar aquello que no me importe perder, aunque me pierda sin saber volver?
¿Qué debería deber de hacer que no hago haciendo esto?
sábado, 20 de julio de 2013
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